Ya es tarde para mí: ¿todavía puedo cambiar?
¿Sentís que ya es tarde para cambiar? Una reflexión para reconocer el miedo, recuperar tu voz y volver a elegir la vida que todavía querés vivir plenamente.
RELACIÓN CON UNA MISMA
Marisa Cufré
7/30/2026


Ya es tarde para mí
“Ya es tarde para mí”.
A veces lo decimos casi sin pensarlo. Cuando imaginamos estudiar algo nuevo, comenzar un proyecto, terminar una relación, aprender a manejar nuestro dinero o recuperar una parte de nuestra vida que dejamos postergada.
Parece una conclusión razonable. Pasaron los años, cambiaron las circunstancias y ya no tenemos la misma energía ni las mismas responsabilidades de antes.
Pero ¿siempre estamos hablando del tiempo?
Cuando una frase se convierte en sentencia
Tal vez no estemos diciendo que es tarde. Tal vez estemos diciendo que tenemos miedo.
Miedo a equivocarnos.
A no poder sostenernos.
A decepcionar a alguien.
A que los demás no comprendan nuestra decisión.
A descubrir que aquello que deseamos requiere cambiar una vida que, aunque ya no nos haga felices, conocemos bien.
Decir “ya es tarde” puede resultar menos incómodo que reconocer: “Quiero algo diferente, pero no sé si me animo”.
No es falta de valentía. Muchas mujeres pasamos años organizando nuestra vida alrededor de las necesidades de otros. Nos acostumbramos a ser madres, esposas, hijas, abuelas y cuidadoras. Después de tanto tiempo preguntando qué necesitan los demás, preguntarnos qué queremos nosotras puede parecernos extraño e, incluso, egoísta.
No todo sigue siendo posible de la misma manera
Sería poco honesto afirmar que el tiempo no importa. Algunas oportunidades cambian, el cuerpo atraviesa otras etapas y nuestras decisiones tienen consecuencias.
Empoderarnos no consiste en negar la realidad ni en repetir que todo es posible si lo deseamos lo suficiente.
Consiste en no utilizar una dificultad real para cerrar todas las puertas antes de mirar cuáles continúan abiertas.
Quizás no podamos recuperar los años que pasaron. Pero todavía podemos decidir qué hacer con los que vienen.
Quizás no podamos realizar un sueño exactamente como lo imaginábamos a los veinte. Pero podemos preguntarnos qué parte de ese deseo sigue viva y qué forma podría tomar hoy.
Empezar nuevamente tampoco significa comenzar desde cero. Llegamos con experiencias, conocimientos, errores, vínculos y una comprensión de nosotras mismas que antes no teníamos.
¿Tarde según quién?
¿Quién decidió cuál era la edad correcta para estudiar, enamorarse, separarse, emprender, viajar, ganar nuestro propio dinero o cambiar de opinión?
Muchas veces no estamos obedeciendo al tiempo. Estamos obedeciendo una historia.
La historia de que una mujer responsable debe conformarse.
De que después de cierta edad debe dedicarse solamente a su familia.
De que cambiar es una irresponsabilidad.
De que querer algo propio significa dejar de agradecer lo que tiene.
Pero agradecer nuestra vida no nos obliga a renunciar a todo lo que todavía deseamos vivir.
Una pregunta para mirar de nuevo
Antes de volver a decir “ya es tarde para mí”, podríamos detenernos y preguntarnos:
¿Es realmente tarde o tengo miedo de descubrir lo que tendría que cambiar si reconociera que todavía puedo elegir?
No siempre necesitamos tomar una decisión enorme. Recuperar nuestro poder puede comenzar con algo pequeño: averiguar sobre ese curso, ordenar nuestras cuentas, reservar una hora para un proyecto propio, mantener una conversación pendiente o decir que no a algo que ya no queremos hacer.
Tal vez no se trate de recuperar el tiempo perdido.
Tal vez se trate de dejar de entregar también el tiempo que todavía tenemos.
Y quizás no sea tarde. Quizás sea la primera vez que estamos preparadas para elegir sin pedir permiso.
MARISA CUFRÉ
Conversaciones para mirar la vida de nuevo.
© 2026 MARISA CUFRÉ-Un espacio de conversación para mujeres que siguen eligiendo su camino.
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